Iglesia Cristiana Católica Apostólica Nacional Paraguaya - Artículos: LA IGLESIA NACIONAL Y PRECURSORES DE LA IGLESIA CATOLICA APOSTOLICA NACIONAL PARAGUAYA


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LA IGLESIA NACIONAL Y PRECURSORES DE LA IGLESIA CATOLICA APOSTOLICA NACIONAL PARAGUAYA

ORGANOZACION, ESTRUCTURA  Y PRÁCTICA DE LA IGLESIA NACIONAL PARAGUAY


LA IGLESIA NACIONAL EN PARAGUAY, Iglesia  Autoacéfala, se Organiza en Diócesis, Prelaturas y Misiones. Las Diócesis se  Organizan en Parroquias, y éstas en Comunidades.

 

Cada Diócesis o jurisdicción ELIGE Y CONFORMA su propia Jerarquía obispo, Presbíteros y Diáconos. El Obispo es elegido de entre el presbiterio, participa en la elección todo el pueblo de Dios, y el Clero.

 

El CANDIDATO ELECTO recibe la formalización de su nombramiento de parte del SÍNODO NACIONAL o del Concilio de la Iglesia Nacional.

 

La CONSAGRACIÓN Episcopal del Electo Obispo será conferido por un Obispo Legítimo,  con  probada Sucesión Apostólica, de alguna de las Iglesias Católicas hermanas, con el Mandato Apostólico.

 

El OBISPO titular de la Iglesia Nacional consagrado ocupará el rango de ARZOBISPO METROPOLITANO Y PRIMADO de la Iglesia Católica Paraguaya. El OBISPO TITULAR  recibirá el titulo de SU EMINENCIA REVERENDÍSIMA (S. E. R)

 

Con el Tiempo el sacerdote candidato a ser obispo Diocesano ocupara el cargo de Obispo con la jurisdiccion encomendada, ostentará  el Titulo de Obispo Diocesano,  de Su excelencia Reverendísima o Monseñor (S.E.R)

 

La IGLESIA NACIONAL, oportunamente, ELEGIRÁ UN PATRIARCA, conforme a la Doctrina Cristiana Católica, y cuya única función será el ser signo  instrumento de comunión y paz entre las iglesias o diócesis del país.

 

La Iglesia Nacional acepta al PAPA como Obispo de Roma, acepta su PRIMACÍA MORAL SOBRE todas las Iglesias Cristianas Católicas. También acepta su ministerio de promover la Paz y la Comunión entre todos los cristianos, especialmente entre todas la Iglesia Católicas del mundo.

 

Reconoce en la PERSONA DEL PAPA aquella misión de “Apacentar” que le fuera dado a Pedro por el mismo Señor Jesús. y como heredero de aquella fe que lo llevó a Pedro a la predicación del evangelio fuera de Israel y  finalmente a dar testimonio de su fe en el martirio.

 

La Iglesia Nacional Paraguaya solo reconoce la POTESTAD INMEDIATA Y SUPREMA DEL OBISPO DE ROMA dentro de su jurisdicción eclesiástica particular, la diócesis de roma.

 

La IGLESIA NACIONAL Paraguaya permanece en Comunión con los PATRIARCADOS de las Iglesias Tradicionales Antiguas.

 

La Iglesia Nacional Paraguaya  reconoce la los OBISPOS de rito Romano como PRIMUS INTERPARES, entre ellos se promoverá el Ecumenismo para la unidad entre  todos los cristianos.

 

Siendo así la IGLESIA NACIONAL PARAGUAYA  NO ACEPTA el título (dignitas personae)  de PONTIFICEX MAXIMUS del Papa, siendo este título claramente de origen pagano y no contemplado en la primigenia organización de la Iglesia Cristiana Católica y Apostólica.

 

La IGLESIA CATÓLICA NACIONAL PARAGUAYA no admite en su seno ninguna clase de discriminación entre las personas (dignitas personae), conforme a la voluntad del señor.

 

La Iglesia Católica Nacional PRACTICA Y VENERA LOS 7 SACRAMENTOS. Reconoce la validez de todos los SACRAMENTOS conferidos por auténticos Ministros, con clara Sucesión Apostólica, de  todas las Iglesia Cristianas Católicas del mundo.

 

Acepta el Sacerdocio casado y el celibato como opción dentro del ministerio y la propia vocación,  siendo principio heredado de la Misión Apostólica desde Jesucristo.

 

Acepta la Canonización de todos los testigos de la Fe sin importar a que Iglesia Católica pertenece. Por tal razón, la iglesia nacional, VENERA A TODOS LOS SANTOS que fueron legítimamente Canonizados en la demás Iglesias Católicas hermanas, en las diversas Iglesias Cristianas y la Ortodoxa. La iglesia se nutre en sus testimonios y se encomienda a sus intercesiones.

 

La IGLESIA NACIONAL ACEPTA Y VENERA A MARÍA SANTÍSIMA como la Madre de Jesucristo, nuestro Dios, Señor y Salvador. Así mismo acepta las más diversas advocaciones que recibe, la Madre de Dios, y Madre Nuestra en toda la faz de la tierra, es  ejemplo de Fe y Vida que todo cristiano debe practicar, se compromete a difundir su testimonio; la venerarla por  su grande amor y valentía,  y promover una creciente devoción a la Santísima Virgen María, madre de nuestro Salvador y Madre Nuestra.

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